La historia
deja huellas en la vida
y llevarlas con elegancia y sencillez
es consecuencia
de haber aprendido de ella.
Lo importante
es no olvidar
lo que hizo posible la historia
agradecer lo bueno y lo malo
reconciliarse con ella
y abrazarla
porque eres tú
y ella sin ti
no es nada.
Lo esencial
es conservar la dulzura
no perder la cordura
aprender a secar tus propias lágrimas
y levantarte cuando caes
tomar fuerzas
y seguir adelante.
Y en el momento
que te transformas en parte
de la historia de otro
intenta dejar siempre huellas
nunca cicatrices.
No hay comentarios:
Publicar un comentario