Me he quedado un momento mirando el dinamismo del universo, esa energía constante fluyendo entre los seres y el entorno, transformándose de continúo, sin descanso, yendo y viniendo, como si no pudiera detenerse porque perdería su esencia, es asombroso, donde encuentra un espacio, lo llena, no quedan espacios vacíos en el universo, si alguno es creado, no tarda mucho en ser habitado, eso es realmente emocionante.
Al contemplar así todo a mí alrededor, he podido percibir algunas cosas como si las conociera por primera vez, como si se quedaran desnudas y pudiera apreciar sus formas, he visto como al quedarse un árbol desprovisto de su follaje por el tiempo y el viento, enseguida las hojas que visten al suelo, empiezan a nutrir la tierra y vuelve a surgir la vida, se siente latir, salen nuevos brotes.
Puede ser como algunas personas creen sienten, que nada sea para siempre, pero es verdad también que nada muere, entonces cómo podría después de contemplar esto, como un regalo, creer que algo acaba, si estoy siendo testigo de lo eterno, hasta en lo más sencillo de la vida.
Si la vida vuelve a brotar cuando cae a tierra, si vuelve a ser fecunda, cuánto más para nosotros, cada día, un volver a nacer del polvo, un resurgir desde la tierra, volver a levantar la mirada al cielo, nuevamente encantarse, asombrarse, comenzar a descubrir la belleza de las cosas, volver a enamorarse.
Cómo fue que llegué a amar así, en qué momento hizo el Amor en mí su morada, buscando las respuestas he llegado hasta aquí, mirando mi entorno, descubro que hay tanto amor haciendo nuevas las cosas del universo, amor libre, repartido, amor en germen, que busca un lugar para amar, que puedo observar, que cuando un alma abre sus puertas o se asoma a verlo pasar, si lo miras a los ojos, te enamora, entra, se queda, ha encontrado un lugar vacío y quiere llenarlo, no puede detenerse.
Y qué hace..pues lo mismo que con el árbol, llega, te hace nacer de nuevo, te viste de hermosura, hace que expandas el alma, la mente, el corazón, porque necesita mucho espacio, es creativo, con el tiempo y cuando te ve preparada, te cubre de flores, hermosas, perfumadas, graciosas, y te gusta verte así, es como estar tan cubierta, llena, protegida, luego espera un poco y te transforma las flores en preciosos frutos, te duele desprenderte de las flores, pero no importa, luego pasa el dolor, porque los frutos son maravillosos, y lo valen…
Pasa el tiempo y los frutos comienzan a soltarse del árbol y caen a tierra, o son recogidos por quienes se han acercado a la sombra de tus ramas, te vas donando, alguien más comparte lo tuyo, respira tu perfume y coge tus frutos..y llega un momento que ya no hay frutos, pero las hojas te alegran y animan, sin embargo, llega el otoño y te quita hasta esa alegría, se lo lleva todo, ves como caen, la lluvia las empapa en la tierra, van desapareciendo en ella..
Cuando eso ocurre parece que mueres, parece que de verdad nada es para siempre, el árbol llora, lágrimas dulces caen por sus ramas y hasta de ellas otros se alimentan y se nutren, el viento y el frío te quiebran alguna rama, parece que has estado en el campo de batalla, resurges airoso cada primavera, esperas sonriente la venida del verano, vuelve, todo vuelve, lo dejas ir, pero regresa, el amor es así, no se acaba, no se cansa, no se va, no para siempre, vuelven las hojas a las ramas y éstas se vuelven a vestir de fiesta, vuelven los frutos a sus flores, vuelve la vida, vuelve el Amor.
Un día me encontró el Amor, vacía, estaba en la puerta de mi casa, mirando ajena lo que sucedía fuera y él me hizo partícipe de la creación entera, me saludó gentil, me sonrío que enamora, no recuerdo que le hubiera invitado a pasar, fue más violento, él quiso quedarse y yo, le comencé a amar!
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